Historia

Los historiadores señalan los primeros indicios de vida humana en
Mallorca dos mil años antes de Jesucristo. Como prueba de ello, en algunas partes de la isla, hay navetas y talaiots en muy buen estado de conservación, vestigios de una importante cultura megalítica (pueden admirarse en el poblado talaiótico de Capocorb en el término de
Llucmajor/Cala Pi y en
Artà, donde se ubica el poblado talaiótico de Ses Païsses).
Algunos historiadores señalan que el nombre de Baleares proviene de ballein, palabra griega que significa lanzamiento con honda. Los honderos de Mallorca son famosos por su atinada puntería y por utilizar la honda como único medio de defensa en sus continuas batallas por defender el territorio en las sucesivas invasiones que ha sufrido la isla a lo largo de toda su historia.
El imperio romano, tras derrotar a los cartagineses, controló la isla en el año 123 antes de Jesucristo. Su dominio fue fructífero pues construyeron caminos y poblados e introdujeron la cultura roma y la religión cristiana en la isla.
En el siglo X Mallorca pasó a ser musulmana bajo el mandato del califato de Córdoba. Esta dominación, que también resultó productiva sobre todo en lo que respecta a la explotación inteligente de la agricultura, se mantuvo durante tres siglos. En estos tres siglos no sólo la agricultura experimentó un importante auge sino que el comercio prosperó enormemente dada la posición geoestratégica de Mallorca entre África y la España islámica.
Jaime I, rey catalán, llegó a la isla con sus tropas en 1229, venciendo a los musulmanes. Tras la victoria impuso un nuevo orden. Repartió el territorio entre sus caballeros más leales, otorgó derechos a los judíos obligándoles a convertirse al cristianismo, renunció a los impuestos y estimuló el comercio. Entre las obras arquitectónicas más famosas de su reinado destaca la catedral de Palma, una muestra espectacular del poderío cristiano en primera línea del mar, en la Ciutat de Palma. Una auténtica demostración de fuerza política y económica.
A su muerte, su hijo Jaime II recibió el reino de Mallorca, formado por los condados de Rosellón y Cerdaña, el señorío de Montpellier, el vizcondado de Carlades (Auvernia), la baronía de Omerlades y Mallorca.
Durante años las islas siguieron prosperando bajo el dominio catalán pero lentamente fue cayendo en el descuido, se impusieron nuevas normas restrictivas del comercio y la economía empezó a flaquear. El siglo XVI vivió varios disturbios civiles, la ejecución de judíos en manos de la Inquisición y las amenazas de los turcos otomanos. El siglo XVII no fue mucho mejor: el comercio no mejoró y la peste acabó con la vida de miles de personas.
En el siglo XVIII la lengua oficial de Mallorca, el catalán, fue reemplazada por el castellano. El hambre, la sequía y las epidemias ocasionaron unas duras condiciones de vida en la isla.
Ya en el siglo XX, con la llegada del turismo masivo en los años cincuenta, la isla experimentó un impresionante auge económico y hoy es un destino turístico líder en el Mediterráneo.
En 1983 Baleares se convirtieron en un Comunidad Autónoma con una específica fórmula de autogobierno establecida a través de un marco Estatuario acordado con el Gobierno de España.
La evocación de la historia milenaria es una de las múltiples facetas turísticas de Mallorca desde su cultura megalítica y los vestigios púnicos, hasta la muestra de arquitectura modernista y racionalista del siglo XX, no faltan lugares capaces de fascinar al visitante.
Aquellos que estén interesados en conocer la época prehistórica de Mallorca tienen realmente muy cerca restos de poblados talaióticos prehistóricos como Capocorb Vell, en
Llucmajor, Ses Païsses (1.300 a JC) en
Artà, y también S’Hospitalet Vell (1.800 a JC).
Pero si su interés se centra en la época de la dominación romana, la ciudad romana de Pollentia en Alcúdia es un magnífico lugar para volver atrás en el tiempo. Otros lugares históricos de interés son los Baños Árabes de Palma, los Jardines de Alfabia, el Castillo de Santueri, el Castillo de
Alaró, el Castillo del Rey, El Castillo de Bellver, el castillo de
Capdepera, el Castillo de Cabrera, la torre fortificada de Canyamel, etc.
Ocho siglos de cristianismo y de cultura cristiana han dejado un patrimonio importante e interesante. La ruta de los Monasterios es un buen ejemplo. Son lugares de retiro y oración que es posible visitar. Algunos ejemplos son el
Monasterio de Lluc, el Santuario de Monti-Sion, el santuario de Nuestra Señora de Cura, el Santuario de San salvador, el santuario del Puis de María, la ermita de
Valldemossa, la ermita de la Victoria, etc