Si observamos la naturaleza en Mallorca sencillamente nos enamoraremos de esta isla. Su riqueza ornitológica es indudable, y llama profundamente la atención a aquellos amantes de la naturaleza que acuden a Mallorca. Las aves más abundantes son la gaviota y el cormorán, pero también Mallorca es lugar de paso de las aves migratorias en su ruta de ida y vuelta desde el continente europeo hasta África. En los estanques, salinas y albuferas tienen su hábitat águilas pescadoras y garzas nocturnas, en el agua fochas y anguilas. Por otra parte, en la sierra de Tramontana, capricho de la naturaleza presidiendo las costas de Mallorca, es posible encontrar el “ferreret”, un sapillo en vías de extinción que es objeto de protección y estudio por parte de los biólogos. En las montañas, la vegetación la componen arbustos, pinos y encinas. En los marjales los olivos milenarios. En los valles, naranjos y limoneros. En el centro de la isla, tierras de labranza y almendros. Y en la costa, las palmeras ponen el contrapunto. La naturaleza de Mallorca es un secreto muy valioso, descúbralo.