Ocho siglos de cristianismo y de cultura cristiana en la isla de Mallorca han dejado un patrimonio importante e interesante. La ruta de los Monasterios es un buen ejemplo. Son lugares de retiro y oración que es posible visitar, y Palma de Mallorca es un buen punto de partida. Algunos ejemplos de monasterios en Mallorca son el Monasterio de Lluc, el santuario de Monti-Sion, el santuario de Nuestra Señora de Cura, el Santuario de San salvador, el santuario del Puig de María, la ermita de Valldemossa o la ermita de la Victoria.