Deià
Este pueblecito de la Sierra está construido, entre bancales de la época musulmana, en torno a una colina que se corona con el cementerio más bonito del Mediterráneo. Es un pueblo con alma y tiene un encanto rural muy marcado que combina con el glamour de su pasado y presente artístico e intelectual.
Originariamente vinculado a la actividad agrícola de montaña, hoy es residencia de personajes de relieve y sus casas son de las más cotizadas de Mallorca.
Deià a la lo largo del siglo XX sedujo a numerosos artistas, escritores y músicos. El poeta inglés Robert Graves falleció en este enclave en 1985 pero vivió en él más de 50 años. En deià encontrarás excelentes hoteles pero también muy buenos restaurantes y bares y cafeterías donde puedes jugar al ajedrez con el master local o tomar simplemente tomar un drink entre el piar de unos pajaritos o el estruendo de una banda de rock.
Junto a la iglesia se halla el Museo Parroquial, que muestra una interesante colección de utensilios religiosos, iconos y antiguas monedas. El Museo Arqueológico y Centro de Investigación expone reliquias descubiertas en la zona de Valldemosa.
En la costa, la cala de Deià alberga el litoral más bello, accesible y maravillosa de la escarpada costa norte.
La población recibe autobuses que parten diariamente de Palma. No es mala idea conocer los hoteles Es Molí o la Residencia, pero también la Cala de Deià o Llucalcari.