Natación

Una de las grandes ventajas de una isla es que pone a tu disposición una enorme piscina de forma permanente, al menos durante seis meses al año.
En el caso de Mallorca, sus playas y costas son lanzaderas perfectas hacia un seguro, cálido y limpio mar Mediterráneo, cuya temperatura media, en los meses de verano, ronda los 26 grados.
A la buena temperatura del agua se une la seguridad ya que 46 playas cuentan con la Certificación Europea “Bandera azul”, lo que significa que disponen de servicios homologados de vigilancia y socorrismo.
Pero si lo que quieres simplemente es darte un baño o unas brazadas en una piscina en cualquier época del año, Mallorca dispone de unas 20 piscinas cubiertas. La más importante es la de Son Hugo, en Palma, inaugurada en 1999. Fue construida con motivo de la celebración de la Universiada, la olimpiada internacional de estudiantes. El tamaño de sus piscinas se corresponde con este fin: de las 4 existentes, las 2 de mayor tamaño son las piscinas de competición, una de ellas al aire libre, de 50 por 25 metros. Además la instalación consta de una piscina infantil y una de saltos para los que pueden o los que quieren, y está acondicionada de madera moderna y accesible para minusválidos. En Son Hugo como en la mayoría de piscinas públicas es obligatorio el uso de gorro de baño y chanclas.
Al margen de las piscinas públicas, la mayoría de los gimnasios más importantes de la isla cuentan una o varias piscinas. S’Aigua Blava, Megasport, Duet Sport, son ejemplos de ello.
Los hoteles de Mallorca cuentan, en su inmensa mayoría, con piscinas al aire libre y algunos de ellos con piscinas cubiertas climatizadas.
Pero si llegas por mar a la isla, también los Clubes Náuticos disponen de piscinas para socios y visitantes transeúntes.